martes, 28 de enero de 2014

Desnudero

Estaban todos tocándose, ansiosos por carne nueva,  impacientes de quemar entrañas y  sentir dolor, disfrutar del  placer de aquél festín de sudor y cuerpos desnudos, con sus malas mañas,  con ganas del sexo hacer patrañas...  La carne estaba lista, cena servida, genitales mojados, expectativa abultada como senos erectos y a la vez presos de las manos de un extraño que penetra duramente solo con la mirada....

Coger hasta tal punto; que el éxtasis les invada. De ellos para ellos, también para los otros, acabar en el metro  o recostada en la cama, en el escritorio o en la farmacia; junto a los condones, junto a la chica de la falda.


Y mientras la imagen posa en la pantalla, el semen se derrama, ellas también acaban, la excitación se les mete como fuego, en ese hueco suyo, siempre tan secreto, en ese desnudero


jueves, 23 de enero de 2014

Documental: Apocalípsis: La Segunda Guerra Mundial

Dos capítulos de casi 50 minutos sobre la Segunda Guerra Mundial; el Ascenso de Hitler, la amenaza y El Fuhrer... Un documental para aprender, estudiar y echarle un vistazo a la historia. Desde la niñez del propio Adolf Hitler hasta su ascenso como líder del partido Nazi.

La guerra: el lado más asqueroso que tenemos los hombres y todo lo que la ha provocado; mezquindad, egoísmo, exclusión, fanatismo...El tema nazi ha sido por mucho tiempo una de mis más grandes curiosidades, esa forma que tuvimos de convertirnos en mierda, por dos veces en la historia (incluso muchas más)... películas, series, libros, noticias, documentales, tanto, y aún no termina uno de encajar en su estructura cognitiva tanta crueldad entre humanos. ¿Lo peor? Aún sucede, está ahí, frente a nosotros; aún seguimos matándonos por petróleo, agua, "riquezas"... La guerra.

"...habrá más, te lo aseguro..." se refería sobre la guerra, el personaje de Aquiles a Patroclo en la película Troya (2004).

Éste post es solo para recomendarles los documentales, si pueden hacer lo propio con alguna cosa sobre el tema, me avisan, recopilo un poco de información, por simple curiosidad. Ah y por cierto, National Geographic haciendo documentales es arepa con queso e' mano #amor. 










martes, 21 de enero de 2014

Te recorro

Al leerte, siento que te recorro…

Voy como los poros en tu piel, tan adentro, siendo parte de las ideas, a pesar de las distancias. Deambulo en tu cabeza y taconeo muy fuerte aunque no me veas. Recorro tus poemas,  me paseo por tus letras; consonantes como tú, conjugables por doquier, vocales como yo, cerrado y ser sin ser, así se forman tus palabras, que se unen con simpleza y una peculiaridad de flor. Me va pudiendo la sutileza que con tenacidad  voy creyendo en tu brillantez, en tu intelectualidad, se convierten en los puntos débiles de mi personalidad.

Recorro cada pieza como lo haría con tu espalda, la he aprendido a sentir y sé que lleva una marca, vuelve una vez más, el olor y la suavidad que voy sintiendo cuando en mis sueños muero preso de deseo, me envenena un elixir de feminidad. La delicadeza de tu esbeltez, se casa con la timidez de mis manos. Con miedos y sin reproches, me lo quedo en un escrito, como en tantas cosas, como si fuera un mito.



Y me sigo perdiendo, dentro de tu abismo, solo escribe más, voy paso a paso, como tu espalda y tus letras, construyo un puente con mi verdad.


sábado, 18 de enero de 2014

Vaina de motolitos

Que era suave la tela y delicada al tacto, por la forma como se ceñía a su esbeltez, ya lo sabía. Ese trío de botones centinelas que me impedían perderme en la locura.

Preso de la sangre caliente y con la entrepierna dura, mis ojos no podían despegarse de semejante actitud que iban tomando sus labios. Tan poquito de sus blancos dientes que me dejaban ver, par de carnosos rojos…, besarles en un atardecer. Por una sonrisa me moría y más de prisa sin camisa la quería. Arrebatarle los botones y posar ahí, en el desierto de sus senos erectos, que son víctimas del frío.


Mientras yo los anhelo tras cinco metros sin que ella se percate, está leyendo un libro y en un descuido tira su agua, el mesonero va al rescate, yo finjo no mirarle, mientras escribo este párrafo, con calentura y poca arte. Ella se levanta, toma el libro, media vuelta y deja que la brisa la abrace. Sabe que se le ha subido el vestido, y yo solo, me pongo a mirar  a otra parte. 


jueves, 16 de enero de 2014

El pintor

Sentía el frescor de la pintura que se fusionaba con el lienzo, el olor de crayola húmeda podía embriagarle, excitarle… agitaba sin parar su mano izquierda que torneaba la sutil técnica que no se aprenden en institutos o escuelas de arte. Su talento como pintor, se lo había donado la naturaleza en un humilde acto.

La mezcla de colores atisbados en el caballete solo podían acelerarle el corazón de forma sublime, era simple: amaba pintar. No daba para lujos, para excentricidades ni para mucho, pero el disfrute bien él sabía, no cabía en precios. Como el amor. Como el amor que sentía por la mujer de la capital; Regina. De por quien se había sumergido en una locura insaciable, pese a las distancias, la cultura, pese a su propio padre. La adoraba con el ser. Sin embargo, su corazón se desgastaba aceleradamente cuando una nueva batalla con el padre de ella se avecinaba. Le desgarraba el alma.

El pintor sabía que era un don Nadie, pero podía hacerla feliz, porque la amaba. Pese a su propio malhumor, a sus modos toscos, a sus despistadas maneras, a sus vicios tontos. Pero ella, ésta mujer, Regina se le metía en la piel, en la mente, en la boca, en las vísceras, en los ojos, en las ropas rotas, en el sexo, en su cama sin patas. Sobretodo ahí, con sus caderas estremecidas y su pubis insaciable, mojado, demoníaco.

Se hicieron suyos hasta la infinidad, la chica iba cada tarde a su taller. Le acababa en la cara, en las tetas, como puta, como princesa; con flores, sin rudeza. Iba cada dos días, cada tres, luego los fines de semanas, una vez al mes y no fue más. Él siguió pintando, sin ella, sin musa, ni doncella. Y no la espera, pero ella vuelve y le ruega, así está en el presente. Con las dudas, si la acepta… hay muchas ganas de cama, de restregarle lo que siente. Sus triunfos, su buena vida, la felicidad creciente y que ella sola se percate de su estampa de estrella fugaz, siempre incipiente.


Regina ya ha perdido, saludos al pintor, mi lector por siempre. 

Barranquilla, Colombiajueputa. 

viernes, 10 de enero de 2014

Con estrellas

La melodía de papel que entre sus dedos resonaba, de un modo silencioso cuando las estrellas brillaban; justo en medio de la noche, la naturaleza la hechizaba. 
Sus pasos al jardín, se llenaban de miradas, en un cielo oscuro se encontraba, tan imperfecta y abrazada a la música tenue que por casualidad atinaba a emular con calidad, sin gestos y sin faltas.
Desnuda en el jardín, se encontraba Mariana, arrodillada ante la luna, completamente enamorada.


Para ti, poeta, con cariño.

Observatorio de Atacama, Chile.

El macho

Con fascinación le arranqué la piel, estaba sudada y fría. Como margaritas mojadas en un invierno asesino. Margarita como su nombre. Asesino como yo. Me perdí entre la sangre dulce de las pieles, la de sus brazos... Mis favoritas. Colocaba gota a gota un poco de esa roja en mi café, por las mañanas. Anudaba mi corbata y así me iba, sin pensar.


Eso mismo, hasta las cinco. Llegaba a casa y  su carne blanca me acompañaba para cenar. Sus ojos tan congelados yo los miraba al masticar. Por las noches antes de rezar, tomaba su labial y me pintaba la boca, siempre me dormía con sus tacones puestos. Sus tacones de bailar; mis tacones para soñar. 


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